Un lugar para la Industria Veterinaria.

NOTICIAS

Científicos logran actividad biológica de núcleos celulares de mamut en un óvulo de ratón.

Publicado el: 14 de Marzo de 2019

El mamut, aquella imponente especie protagonista de películas y cuentos, se extinguió hace unos 10.000 años, a finales de la última glaciación (aunque otros grupos lograron sobrevivir hasta el 3700 a.C.). La causa específica de su desaparición sigue siendo un misterio, aunque entre las hipótesis más fuertes se encuentra el retroceso de las grandes extensiones de pastizales, la presión de la cacería por parte de humanos y, la más fundamentada, el colapso de mutaciones perjudiciales en su genoma.



Yuka es, quizá, el ejemplar más valioso del mundo. Se trata de una pequeña cría de dos años y medio que fue asesinada hace unos 29.000 años por leones y, posteriormente, destripada por humanos. Sus restos, encontrados en el permafrost de Siberia en 2010, se encuentran excelentemente conservados y muy completos. Por esta razón, es una de las principales fuentes de investigación de los equipos científicos que compiten por "revivir" a los mamuts, por más osado que parezca.



El ejemplar de Siberia se hizo famoso rápidamente, tras una exhibición en Japón. Tanto, que la BBC incluso hizo un documental sobre el mismo: "Woolly Mammoth: Secrets from the ice".



Ahora, investigadores de la Universidad de Kindai, en Osaka (Japón), lograron reanimar células de mamut. Para ello, extrajeron los 24 núcleos celulares menos dañados de la médula ósea y el tejido muscular de Yuku, para posteriormente insertarlos en el óvulo de un ratón. Cinco de ellos mostraron signos de actividad biológica que ocurre justo antes de la división celular, etapa en la cual se forman los cromosomas para luego complementar las fibras del huso muscular.



Sin embargo, no se llegó a lograr una división celular completa, algo necesario para el "renacimiento" del animal. En el trabajo se alega que se debe a que el ADN se encuentra significativamente dañado, por lo que esperan encontrar un ejemplar en mejor estado "pronto".

Aún así, Kei Yimoto, uno de los autores principales del estudio, señala que "a pesar de los años, la actividad celular aún puede ocurrir y partes de ella pueden recrearse". También se encontraron signos de reparación del ADN del mamut. Aunque la ciencia aún está muy lejos de revivir a un mamut, es un inmenso paso para que "vuelvan de la muerte".

El equipo de japoneses colabora junto a un grupo ruso, el cual tiene como objetivo "crear" un mamut a partir de la transferencia nuclear de células somáticas de un espécimen encontrado en 2013. En este caso, se insertaría el material genético del mamut en una elefanta.

Y claro, el tema ético está de por medio.

FUENTE: Cerebro Digital